La Cabra Payoya, protagonista viva en la publicación del 40 aniversario del PN Sierra de Grazalema

La Asociación de Criadores de la Cabra Payoya destaca la participación de Olga González y Pepe Millán en la obra colectiva “Serranos y forasteros”

Con motivo del 40 aniversario del Parque Natural Sierra de Grazalema, la Junta de Andalucía ha publicado “Serranos y forasteros. 1985–2025”, una obra coral que reúne los testimonios de más de cuarenta personas vinculadas a este espacio natural emblemático.

Lejos de ser un estudio técnico, la publicación recoge vivencias, miradas y experiencias personales que construyen una memoria colectiva del territorio, su evolución y su identidad.

En este contexto, la Asociación de Criadores de raza caprina Payoya quiere poner en valor la presencia en esta obra de dos voces fundamentales del sector: Olga González, veterinaria y secretaria ejecutiva de la Asociación, y Pepe Millán, ganadero de la Asociación. Su participación refleja el papel esencial de la ganadería extensiva y de la Cabra Payoya en la configuración cultural, económica y paisajística de la Sierra de Grazalema.

Un territorio modelado por la ganadería

El Parque Natural Sierra de Grazalema, declarado en 1985 como el primero de Andalucía y con más de 53.000 hectáreas, es hoy un referente en la conservación de la biodiversidad y en el equilibrio entre protección ambiental y desarrollo rural.

En este equilibrio, la ganadería tradicional ha sido —y sigue siendo— una pieza clave. La Cabra Payoya, raza autóctona adaptada a este entorno, no solo forma parte del paisaje, sino también de la memoria viva que recoge esta publicación.

Voces que sostienen el territorio

La inclusión de Olga González y Pepe Millán en “Serranos y forasteros” subraya el reconocimiento a quienes, desde el día a día,  sostienen el territorio. Ambas voces encarnan una forma de habitar la sierra que conecta pasado, presente y futuro.

Para la Asociación, esta publicación es también una oportunidad para recordar que:

  • La biodiversidad no se conserva sin quienes viven en el territorio.
  • El paisaje de Grazalema es inseparable de la actividad ganadera.
  • La Cabra Payoya es patrimonio cultural, ambiental y alimentario.

Para acceder a la publicación y su descarga clic aquí